sábado, 27 de noviembre de 2010

¿Es Dios anterior a la Física o es la Física lo que llamamos Dios?

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? ¿Creó Dios al universo? ¿Y quién lo creó a él? ¿Se creó él solo? ¿Existía, entonces, Dios antes de sí mismo y el universo antes del universo?
Carlos Rivero Collado | Para Kaos en la Red 
www.kaosenlared.net/noticia/dios-anterior-fisica-fisica-llamamos-dios
(Nota: permítanme que me refiera a la religión con varios párrafos, llenos de interrogaciones, que escribí hace algún tiempo, y con el mayor respeto hacia quienes piensen en forma distinta o contraria; pero, también, con sentido del humor  para que no nos vaya a entristecer tanto misterio. Después que leí la Biblia por primera vez, hace casi sesenta años, me di cuenta que la religión es un tema que no puede ser tratado en serio)

1-. Curiosidades del Viejo Testamento
La Santa Biblia dice en Génesis que Dios, o sea un Ser Supremo o mente cósmica, creó el universo, o sea que existe desde antes del universo. Pero, ¿cómo puede ser cósmica una mente que existe antes del cosmos? ¿Es precósmica, protocósmica, filocósmica, hipercósmica? ¿Tiene cuerpo o flota sola en el aire? Y si tiene cuerpo ¿cómo viste? ¿Con una capa y una S en el pecho como Supermán, o con la asombrosa pompa de Napoleón cuando se coronó a sí mismo en Notre Dame?
¿Tiene Dios un sistema digestivo tan curioso como el nuestro? ¿Padece de algún tipo de enfermedad o es inmune a ellas? ¿Oye por los oídos, como nosotros, o por las rodillas, como los grillos? ¿Pertenece a alguna raza o es irracial? ¿Hizo Dios al ser humano a su imagen y semejanza? Pero ¿a cuál semejanza, a la de Marilyn Monroe o a la de Coco Fariñas?
¿Habla Dios un solo idioma, como los presidentes de Estados Unidos, o los cientos, quizás miles, de idiomas y dialectos de este planeta, y los cuatrillones o quintillones de lenguas o rodillas o tobillos que pudieran existir en el universo?

¿Creó Dios el cosmos en seis días y al séptimo descansó? ¿Adónde? ¿En Varadero, Acapulco, Punta Cana, El Rodadero, o la Costa Brava? Debe haber sido en la Costa Brava porque después de tan ardiente labor no debe haber tenido muchos deseos de sentir los árdores del trópico.
¿Cuántas horas tiene el día de Dios y de ellas cuántas trabaja? ¿Las que se demora el universo en dar una vuelta alrededor de su eje? Deben ser millones de horas como las nuestras.
Si, como dice la Biblia, Dios creó la luz del día en la tercera jornada, o sea el miércoles ¿cómo pudo ver lo que hacía el lunes y el martes? ¿Inventó la luz porque le tenía miedo a la oscuridad, como los niños?

¿Vuela Dios? ¿Con alas o extendiendo los brazos? Si vuela debe hacerlo a una velocidad mucho mayor que la de los electrones alrededor del núcleo del átomo para que le dé tiempo de visitar sus dominios tan extensos. ¿O no necesita visitarlos porque posee una computadora tan ciclópea y un telescopio tan mastodóntico que le permiten hacer tan arduo trabajo desde su oficina? ¿Qué servidor usa Dios para entrar en la internet cósmica? ¿Hasta dónde llega su telescopio? Debe ser mucho más lejos que el de Hubble cuando descubrió que las galaxias que están más lejos se alejan a una velocidad mayor.

¿A qué velocidad se desplazaba Dios cuando creó, de lunes a sábado, el universo del que se sabe que tiene al menos cien mil millones de galaxias, cada una con al menos cien mil millones de estrellas –se cree que la Galaxia Sombrero, “descubierta” hace poco por el Telescopio Hubble, tenga 800 mil millones de soles-- y cada estrella con un probable sistema planetario y cada planeta, tal vez, con uno o más satélites, y cada satélite quizás con otros satélites, y separado todo de un extremo a otro por 93 mil millones de años luz, y del que se sabe, además, que se sigue expandiendo, unos 13.7 mil millones de años después de su tan ruidoso nacimiento? Debe haber sido miles de veces más veloz que la de la luz para que pudiera descansar el domingo.
¿Puede existir algo que sea miles de veces más veloz que la luz? A la velocidad de la luz, la materia se convierte en energía en un proceso opuesto al de la infancia del universo? ¿En que se convierte si su velocidad es miles de veces mayor que la de la luz? ¿En paella?

2-. Y del Nuevo
Y cuatro mil años después, según los teólogos que han estudiado el tiempo transcurrido entre Adán y las figuras históricas de la nación judía, ¿ascendió Jesús a las alturas cuarenta días después de haber regresado de la muerte a la vida? ¿Cómo pudo separar la inmensa piedra que obstruía la salida del Santo Sepulcro? ¿Con una palanca, una grua o con pólvora? Si fue con pólvora, entonces Jesús viajó a China mucho antes que Marco Polo. ¿Y cómo pudo ascender verticalmente a las alturas? ¿En globo, helicóptero o cohete? ¿Podía un carpintero ser, asimismo, piloto? Entonces la nave era de madera.

¿Hizo y dijo Jesús todo lo que dicen que dijo y que hizo? ¿O fueron los apóstoles y los que han proseguido, por veinte siglos, el apostolado, los que inventaron lo que hizo y dijo Jesús?
¿Caminó Jesús, realmente, sobre las aguas? ¿Y las moléculas de esas aguas eran de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno o como las del plomo? ¿Hizo Jesús todos aquellos milagros? Pero ¿eran como los de los predicadores de muchas religiones que han vivido del cuento en estos dos mil años y de los que tanto se habla en todas partes del mundo?

¿Es Dios omnipotente, omnisapiente y omnipresente, o sea que todo lo puede y todo lo sabe y está en todas partes? ¿Es Dios la expresión del Bien, así como Satanás, la encarnación del Mal?
Sabemos que la Virgen Maria fue fecundada por el Espíritu Santo, eso lo sabe hasta el gato, eso es algo que está probado hasta la saciedad y el que no lo crea que se vaya comprando ropas de hilo, alpargatas y ungüentos para las quemaduras porque va a sufrir por muchos años los intensos ardores del infierno. Pero, si Jesús es el hijo de Dios y al mismo tiempo de María, entonces María es la esposa de Dios o tuvieron a Jesús antes del matrimonio o después del divorcio. ¿No? ¿Podía alguien tan puro como Dios tomar de concubina a una persona tan casta como María? Tiene que haber habido algún tipo de matrimonio, aunque sea el de Las Vegas.

3-. Sangre y cruz
¿Qué principios cristianos siguieron las iglesias, además de la católica, que apoyaron los crímenes que los imperialistas europeos cometieron en la conquista y colonización de América? ¡¿Qué hubiera dicho el sensible Jesus?! ¿Qué hizo el Papa número no sé cuántos cuando Cortés ordenó el abrasante martirio de Cuautémoc? ¿Qué hicieron las iglesias cristianas de Estados Unidos cuando el genocida Andrew Jackson exterminaba a decenas de miles de seres humanos sólo porque pedían su derecho a la tierra en que sus antepasados habían vivido por más de veinte mil años? ¿Adónde estaba el omnipotente, omnisapiente y omnipresente Dios cuando el monstruo Harry Truman ordenó lanzar la bomba atómica sobre el centro de Hiroshima, a cuarenta metros de una escuela elemental --y lejos del castillo y las barracas en los que había unos 30,000 soldados, de los que sólo murieron unos 500--, quemando vivos a decenas de miles de niños pequeños? ¿Dormía o tan sólo se adormilaba?

¿Por qué la Virgen María no le pidió a Dios que evitase la gran epidemia de grippe española de 1918-19, en la que murieron decenas de millones de seres humanos, entre ellos los hermanitos Martos a los que ella habia confiado los famosos tres misterios de Fátima? ¿Cómo dejó morir a los santos niños que tenían “grandes mensajes para la humanidad”? ¿Había perdido la Virgen su fe en ellos, pero no en Lucía? ¿O hubo alguna intriga entre aquellos niños?
¿Por qué la Virgen de Guadalupe, en vez de darle a Juan Diego unas bellas rosas y pintarle su imagen con divinos pinceles en su ayate, no le dio un arcabuz o, por lo menos, un bate de pelota para que defendiera a su pueblo de los conquitadores que lo estaban exterminando o esclavizando?

4-. Jesús de Nazaret
Trataré ahora de hablar con seriedad ... si puedo
Considero, a pesar de todas las tremendas mentiras que en torno a él se han dicho, que Jesús es la figura más noble de la historia y no es culpa suya la enorme cantidad de tonterías que se han dicho ni las acciones terroristas que se han perpetrado en su nombre.
Jesús fue un ser humilde que luchó por los humildes y murió por los humildes, cosa admirable. Nació en un pesebre y murió en una cruz. Al echar, enfurecido, del templo a los mercaderes que abusaban de la miseria del pueblo, y azotarlos con un látigo y regar por los suelos sus productos y monedas, probó que era anticapitalista y que creía que, junto a la prédica pacífica, podía usarse la violencia. Su vida fue una lucha constante contra el mal, lo que al final le produjo la terrible muerte lenta en una cruz con el pecho herido por una lanza y una corona de espinas. A nadie debe asombrarle que, en medio de un esfuerzo tan lleno de tristeza, tratara de alegrarse un poco con el Viejo Testamento, excelente comedia.

El antiguo cristianismo representó, en aquella etapa corrupta, cruel y violenta del Imperio Romano, una fuente de bien, sacrificio,hermandad, amor, comprensión, solidaridad y perdón: una continuación de la Escuela Estoica, la gran filosofía social de la Antigüedad. No se debe culpar a Jesús y sus apóstoles de los terribles crímenes cometidos por los cristianos posteriores, de los cuales Las Cruzadas y las Inquisiciones fueron terribles ejemplos.

Hay que aceptar del cristianismo sus principios morales y rechazar lo que tenga que ver con el origen y control posterior del universo por una fuerza metafísica, o Dios, porque nada existe fuera de la Física.

5-. Un lirio en el pantano
Considero que, en este momento, los únicos intérpretes reales de la doctrina cristiana son quienes predican la Teología de la Liberación porque siguen los postulados del verdadero Jesús y de los cristianos primitivos, no del falso Jesucristo omnipotente que nos han presentado las iglesias posteriores, aliadas siempre de los imperios, la explotación, la ignorancia, la esclavitud, la insalubridad y todos los otros males que crearon los imperios y ha mantenido el capitalismo. ¿Es mera casualidad que los curas y los pastores de todas las religiones cristianas, con muy pocas excepciones, hayan estado siempre y estén hoy tan cerca de los ricos y tan lejos de los pobres?
Al plantear que se debe poner más énfasis en las víctimas del pecado que en los pecadores y que la salvación cristiana no puede darse sin la liberación política, social y económica del ser humano, la Teología de la Liberación representa una estupenda rebelión religiosa similar a la de Jesús y sus apóstoles en el Imperio Romano.

Creo, sin embargo, que el gran fallo de la Teología de la Liberación es aceptar que el universo fue creado por un Dios, o sea una mente universal o cósmica, cuyo poder estaba por encima de las cuatro grandes fuerzas físicas de la Naturaleza: el electromagnetismo, la gravedad, la fuerza atómica fuerte, que mantiene unido el núcleo del átomo, y la fuerza atómica débil, que provoca su decaimiento radioactivo. Las ciencias han probado hasta la saciedad que ésas son las únicas fuerzas que han creado y controlan todo lo que ha existido en el universo.

6-. Más allá de las ciencias no hay nada más que mentira
Se sabe que ya se han clonado algunos animales y se sospecha que, también, seres humanos, y que se han creado en un laboratorio las condiciones químicas que produjeron las complejas moléculas de aminoácidos que dieron origen a la primera hebra de adn y, además, que se han creado algunas bacterias; pero ni aun en ese espeso caldo químico, ni sobre la base de las bacterias, se ha podido crear la amiba unicelular, el primer animal, nuestro más remoto antepasado. 

Entonces, si hoy todos los científicos de este planeta, que dispusieran de todo el dinero existente en el mundo, y los conocimientos y equipos más avanzados, no pueden crear ni siquiera la microscópica amiba... ¿cómo pudo un solo científico, que no tenía ni siquiera un tubo de laboratorio, crear el universo?
¿No existe, entonces, Dios? Sí existe... pero no es el de las religiones, sino el de las ciencias. No pudo existir antes del universo, sino que nació con él. Dios es pues, la fuerza física que creó al universo. Los científicos la llaman Gran Estallido o Big Bang y es bueno que se estudie a fondo su significado porque es lo único que aporta una idea lógica del origen, naturaleza y evolución del universo, desde la creación del tiempo, el espacio y la energía hasta hoy (busque el lector aquí mismo, en la red, los sitios “Big Bang” o “Gran Estallido” y tendrá el gran placer de leer sobre eso hasta por los codos)

La Física y su hija de la vejez, la Biología, y de ésta su hija asimismo tardía, la Genética, son los conocimientos más elevados que existen y es muy lamentable no poseerlos. Los países y sistemas que no han sido dominados por la necia superstición de las religiones, deben expandir el estudio de la Física y la Biología, sobre todo del origen y la temprana evolución del universo y el principio y evolución de la vida orgánica, para que la humanidad se convenza que el concepto de un ser supremo o mente cósmica o fuerza sobrenatural o cualquier otra de esas infantiles tonterías, es, más que una mentira, una estupidez.

No se trata de cerrar iglesias ni perseguir religiosos, sino de crear escuelas populares científicas que enseñen que todas las ideas religiosas están basadas en la mentira y que la única respuesta verdadera sobre lo que ya sabemos y lo que aún no conocemos es y tiene que ser, exclusivamente, científica. Ese estudio debe divulgarse por radio, televisión, prensa escrita e internet, ser obligatorio desde el quinto o sexto grado de primaria y llegar a todas partes como el sol que nos alumbra y el aire que nos refresca.
¡
¿Cómo se puede creer en un Dios que piensa y que decide y que castiga y que premia y que está al tanto de los problemas de los siete mil millones de habitantes de este planeta y de, por lo menos, veintillones de habitantes de millones de planetas que pudieran estar habitados en el universo por seres inteligentes?! ¡¿Cómo se puede creer en esa imbecilidad?!

La Física es todo. Fisica es el electromagnetismo, la gravedad, el tiempo, el espacio, la energía, el átomo, la materia. Física son las galaxias, las estrellas, los planetas, el fuego, el agua, el clima, los volcanes y los continentes. Física es la evolución de las plantas y la aparición del oxígeno. Física es la evolución de las especies, de la amiba al dinosaurio, del lemur al simio y a Lucy y a Hamurabi y a Tales y a Leonardo y a Newton y a Marx y a Einstein y a Hawking. Física es, en fin, el Todo. Y si la Física nació con el Gran Estallido hace casi catorce mil millones de años ... ¿no es lógico creer que lo que surgió hace tanto tiempo deba ser infinitamente más poderoso que la conciencia del homo sapiens, o sea del ser humano inteligente, que apenas tiene menos de cien mil años, y que fue la que creó la idea absurda, de que una mente, tan avanzada que pudo crear nada menos que el universo, pudiera existir miles de millones de años antes del nacimiento de la amiba?

Decir que cuatro mil años después de esa poética creación de la Biblia, Dios envió a su hijo a este insignificante planetoide, que viene a ser algo así como la trillonésima parte de un grano de arena en la oceánica inmensidad del cosmos, es algo que no pertenece a la teología ni la historia, sino a la comedia. Y así debe abordarse el tema de la religión, con espíritu festivo. La religión es un tema que, en rigor, no puede tratarse en serio. Le agradezco al gran Moisés los momentos tan risibles que he pasado leyendo Génesis, aunque creo que Aristófanes, Plauto y Quevedo lo hubieran escrito mejor.

7-. Ateos son los que creen en un Dios que no existe
El único ateísmo que existe es el de los que creen en dioses creados por la imaginación, el temor y la conveniencia del ser humano. Quienes creemos que Dios es la Física no somos, pues, ateos porquecreemos en un Dios tangible, verdadero, visible. Ateos son los que creen que Dios no es la Física, o sea quienes creen en los falsos dioses de las religiones.

Ateo significa, literalmente, sin Dios y si una persona cree en las religiones está creyendo en dioses que no existen. El único Dios que existe es la Física y los únicos teístas que hay en el mundo son los que creemos en ese Dios, que es el único real. Todos los demás son ateos, porque un Dios falso no es un Dios.

8-. La orquídea y la lepra
Dios, o sea la Física, es una inmensa fuerza universal que actúa sin razonar, que no es buena ni mala, que no premia ni castiga, que creó sin emociones al ser emocional, que no actúa por reacción sino por mecánica, que nació y algún día morirá cuando desaparezca la energía.

Sí, por supuesto, Dios existe y es la Física, ese ángel diabólico que, sin tener la menor idea de lo que es lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo, lo noble y lo infame, creó la justicia y el capitalismo, o sea la orquídea y la lepra 

miércoles, 17 de noviembre de 2010

MEXICO CREO EN TI

SUAVE PATRIA

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El Corán

Una introducción al Corán (parte 1 de 2): Organización y Significados
El Corán es la escritura sagrada de los musulmanes, es decir la escritura de los seguidores del Islam. El Islam es la religión establecida entre los árabes, habitantes de la península árabe, por el Profeta Muhammad en el temprano siglo séptimo. 

El Corán fue revelado al Profeta por Dios a través del ángel Gabriel; esto se llevó a cabo mayormente en la Meca, su lugar natal, y parte en Medina, en donde logró establecer un estado, que de otro modo hubiese sido una sociedad tribal. El mensaje fue revelado en idioma árabe, la lengua con la cual las personas se comunicaban inicialmente, aunque el mensaje fue enviado para toda la humanidad. 

El Corán específicamente menciona a Muhammad como el último mensajero para toda le humanidad. De este modo, el Corán es el último mensaje que reitera la religión básica que Dios ordenó a los judíos y los cristianos, así como a los musulmanes. Hoy en día, el número total de musulmanes en el mundo es alrededor de un billón, al menos un quinto de la población mundial. Para todas las comunidades musulmanes, cualquiera sea su idioma y donde sea que vivan, el Corán es su escritura sagrada.

Las Bases
Lo primero que se debe comprender del Corán es su forma. En idioma árabe, ‘Corán’ literalmente significa ‘recitación’ y ‘lectura’. De modo similar, el Corán fue recitado de manera oral y escrito en forma de libro. El verdadero poder del Corán se encuentra en la recitación oral, ya que se debe leer en voz alta y con una voz melodiosa, pero igualmente los versículos fueron escritos para poder memorizarlos y guardarlos, estos fueron reunidos y ordenados en un libro de manera particular y, finalmente, de manera institucional. 

El objetivo del Corán no es contar una historia cronológicamente, y por eso, el Corán no debe ser visto como una narrativa secuencial tal como lo es el Libro del Génesis. El libro árabe que lleva el nombre de “El Corán” es casi tan largo como el Nuevo Testamento. En muchas ediciones supera las 600 páginas.
Contrario a la Biblia Hebrea y el Nuevo Testamento, el Corán proviene de la boca de una sola persona, quien recitó lo que escuchó del ángel Gabriel. Por otro lado, las escrituras judías y cristianas son colecciones de muchos libros escritos por diversas personas, y las opiniones difieren acerca de si son o no revelación divina.

¿Cómo de Organiza el Corán?
El Corán está compuesto de 114 partes o capítulos de diferentes tamaños. Cada capítulo es llamado surah en árabe y cada oración o frase del Corán es llamada aya, literalmente ‘señal’. Como la Biblia, el Corán está dividido en discretas unidades, referidas como versículos. Estos versículos no son de tamaños o métrica estándar, y donde comienzan o terminan, no fue decisión de los seres humanos, sino dictado por Dios. 

Cada uno es un discreto acto de locución con un significado, o ‘señal’, descripto con la palabra aya, en árabe. La más corta de las surahs es de diez palabras, y la más larga, que se encuentra segunda en el texto, tiene 6.100 palabras. La primera surah, al-Fatihah (La apertura), es relativamente corta (veinticinco palabras). Desde la segunda surah en adelante, las surahs decrecen gradualmente en tamaño, aunque esta no es una regla fija. Las últimas sesenta surahs tienen casi la misma extensión que la segunda. 

Una de las ayas más largas, es más extensa que muchas de las surahs más cortas. Todas las surahs, excepto una, comienzan con Bimillah hir-Rahman nir-Rahim ‘En el nombre de Dios, el más Clemente, el más Misericordioso’. Cada surah tiene un nombre que generalmente se menciona como tema dentro de ella.  Por ejemplo, la surah más larga, Surah al-Baqara, o ‘La Vaca’, es llamada así por la historia de Moisés, profeta judío, al que le era revelado que ordenara a su pueblo ofrecer el sacrificio de una vaca:

“Y cuando Moisés dijo a su pueblo: Dios os ordena sacrificar una vaca…’” (Corán 2:67)
Como los capítulos tienen diferentes tamaños, el Corán fue dividido por eruditos del primer siglo después de la muerte del Profeta, en treinta partes iguales, cada parte es llamada yuz’ en árabe. Esta división del Corán fue hecha para que las personas lo memorizaran o leyeran de una manera más organizada, y no tiene influencia alguna en la estructura original, ya que son meras marcas en las páginas que denotan esa parte. En el mes musulmán del ayuno, Ramadán, generalmente un yuz’ es recitado cada noche, y así el Corán entero se completa en los treinta días del mes.

Traducciones del Corán
El principiante debería saber algunos puntos acerca de la traducción del Corán.
Primero, hay una diferencia entre el Corán y su traducción. Desde el punto de vista cristiano, la Biblia es la Biblia, no importa en que idioma se encuentre. Pero una traducción del Corán no es la palabra de Dios, ya que el Corán es la palabra árabe exacta hablada por Dios, revelada al Profeta Muhammad a través del ángel Gabriel. La palabra de Dios es solamente el Corán en árabe, como dice Dios: 

“Y ciertamente lo hemos revelado el Corán en idioma árabe para que reflexionéis” (Corán 12:2)
Una traducción es simplemente una explicación del significado del Corán en otro idioma. Es por eso que una traducción moderna ha sido traducida como “El significado del Glorioso Corán”: es solo para dar una idea del significado, pero no logra, como ninguna traducción, reproducir la forma original del Libro Sagrado. El texto traducido pierde la inimitable calidad de original, por lo tanto, hay que tener en cuenta el grado en el cual la traducción refleja el mensaje original en cada nivel significativo, y es por eso que no concuerda en su totalidad. Por esta razón, todo lo relacionado como ‘recitación’ del Corán se debe hacer en árabe, así como la recitación del Corán en las cinco oraciones diarias de los musulmanes.

Segundo, no existe una traducción perfecta del Corán, y siendo un trabajo humano, casi siempre se encuentran errores. Algunas traducciones son mejores en la calidad de su lenguaje, mientras que otras se destacan por su exactitud en la presentación del mensaje. Muchas traducciones, erróneas, y algunas veces traicioneras que generalmente no se aceptan como traducciones confiables del Corán por desviados, son vendidas en el mercado.

Tercero, no está al alcance de este artículo la revisión de todas las traducciones al español, pero algunas son más recomendadas que otras. Encontramos la traducción literalista de Melara Navio, que es un musulmán español. La traducción de Cortéz es también muy popular, aunque sus pies de páginas son raros e inaceptables en ocasiones. 

La traducción de International Islamic Publishing House es una de las más exactas, a pesar de que sus paréntesis dificultan la lectura al intentar aclarar todos los significados que a primera vista no serían obvios para el lector.

115 aniversario de la Respetable Logia Añaza. Puedes llegar

domingo, 7 de noviembre de 2010

Leucipo, el Big Bang y el falso concepto de Dios

¿No siente el lector, a veces, el impulso de alejarse de este mundo violento y confuso y refugiarse en las obras de aquellos genios del pensamiento que fueron los filósofos naturalistas griegos?



1-. Luces y sombras
En los artículos que dediqué, hace varios meses, a la verdad de la ciencia y la mentira de la religión, que aparecen al final de este escrito, no mencioné que la teoría del Gran Estallido, o Big Bang, es muy anterior a “la hipótesis del átomo original” planteada, en 1927, por George Lemaitre, curiosa paradoja en la que un cura católico, actuando como astrofísico, descubrió el fenómeno estrictamente mecánico que dio origen al universo, opuesto a todo lo que plantean la Biblia, el Corán, el Zend-Avesta, los Upanishads y los demás textos religiosos.

Que Lemaitre haya permanecido en la Iglesia Católica después de proponer su teoría, que recibió el apoyo de todo el mundo científico, incluyendo a Einstein, quien ya era considerado el primer físico del mundo después de Newton, prueba que tanto él como la Iglesia se consideran defensores de una metáfora, de una representación artística y hasta poética de la verdad que … no es la verdad.

Si, efectivamente, el universo fue creado por la explosión del átomo original --primeval atom-- o élam, hace unos 13,900 millones de años, y se ha estado expandiendo desde entonces, como unos años después probó Edwin Hubble con precisos estudios astronómicos que nadie ha podido rebatir, entonces el nacimiento y evolución del universo ha sido exclusivamente físico y no pudo haber intervenido nada que haya estado fuera de la Física, como un Ser Supremo, Mente Cósmica o Dios.

Si por Dios se entiende a un ser pensante que creó a la Física porque era anterior y distinto a ella, ese Dios no existe ni ha existido nunca porque nada hubo ni nada hay ni nada habrá fuera de la Física.
Pero si por Dios entendemos al fenómeno físico que creó al universo, entonces Dios sí existe porque existe el universo.
El error que cometen muchos que se llaman a sí mismos ateos, o sea sin-Dios, es creer que la palabra Dios significa “Ser Supremo que creó al universo”, lo que supone la existencia de un ser fuera del universo, o sea de la Física.
Ateos, en mi opinión, son los que creen en los dioses de las religiones porque un Dios falso no es un Dios y una persona que cree en un Dios que no existe es, en rigor, un sin-Dios, o sea un ateo.

Quienes creemos que Dios es la Física sí estamos creyendo en un Dios real porque no hay nada más real que la Física.
Quienes se llaman a sí mismos teístas porque creen en los dioses de las religiones son, en realidad, ateos, porque teístas somos quienes creemos en la Física, o sea en el verdadero Dios.
¿Cómo pudo haber existido antes de la formación del universo un ser pensante si el pensamiento elaborado es un producto tardío de la evolución de la vida orgánica, como hemos visto en este planeta y como debe haber sucedido en muchos otros en los que tiene que existir vida inteligente porque el origen de las estrellas y los planetas sigue los mismos principios físicos en todo el universo?

Dios, para mí, y para muchos, significa Física, no “Creador de la Física”, sino sólo Física. La Física se creó a sí misma y ése es Dios: la fuerza mecánica que lo creó todo, creándose a sí misma. No es un “ser” desde el punto de vista biológico, no tiene pensamiento ni voluntad ni deseo, no es bueno ni malo, no es comprensivo ni vengativo: es sólo mecánica.

El universo evolucionó por más de diez mil millones de años antes de que existieran el pensamiento y la voluntad, si ponemos como ejemplo a nuestro planeta y si consideramos que ya la amiba unicelular, al ser efecto del código genético original, tenía voluntad, o sea inteligencia, por muy primitiva que fuese.

El grave error que se ha cometido por miles de años, producto del miedo y la ignorancia –que es lo que ha dado origen a las religiones-- es creer que hay un misterio que está más allá de la Naturaleza porque la ha creado y la controla.
Ese misterio sólo existe en la imaginación de quienes no conocen o no entienden la luz de la ciencia y se empeñan en vivir a la sombra.


2-. Lo que la ignorancia nos ha hecho perder
Hace más de 2,400 años, un filósofo que no tenía microscopios ni telescopios expuso en teoría lo que sólo los científicos del Siglo XX, con los instrumentos más avanzados de la tecnología científica, pudieron comprobar. Se llamaba Leucipo y no se sabe con exactitud ni en qué lugar de la Jonia nació.

A diferencia de lo que tal vez crea la mayoría de las personas, Sócrates no fue el inicio del período triunfal de la filosofía griega, sino el comienzo de su crisis, porque la filosofía debió seguir concentrada en investigar las leyes físicas del universo ante las cuales el ser humano no es nada más que un pálido reflejo insignificante.
Situar al ser humano como centro de toda la investigación filosófica, o sea sustituir la filosofía natural por la filosofía moral, fue un error de quienes, en otro sentido, fueron los seres más geniales que hasta ahora ha dado la humanidad.

Si el estudio de las leyes físicas, que comenzó en la Jonia helénica con Tales de Mileto y que ya venía de India y Mesopotamia y Egipto, se hubiera mantenido y mejorado, si se hubiese rechazado el cambio radical que los sofistas y Sócrates le impusieron a la filosofía, y, sobre todo, si no hubiéramos tenido que padecer la larga noche de terror e ignorancia del cristianismo que aún nos confunde y ensombrece con sus crepusculares mentiras, el dominio de las ciencias, o sea de la verdad, tendría hoy, al menos, mil años de adelanto.

Tal vez ya estaríamos usando desde hace muchos siglos fuentes de energía ajenas a los combustibles fósiles, o sea al bióxido de carbono, y hoy la vida no estaría en peligro de desaparecer en dos o tres siglos como vimos en el artículo anterior.
Quizas hubiésemos llegado a la luna hace quinientos años –y de verdad, no mediante el montaje fílmico que fue otro de los trucos de Nixon y embaucó a casi todo el mundo-- y a otros planetas y sistemas planetarios desde hace varios siglos, que entonces no se hubieran llamado "de la era cristiana" porque el cristianismo no hubiera existido si la realidad  hubiese primado sobre la fantasía.

Quizás ya hubiéramos construido una nave que viaje casi a la velocidad de la luz, usando como energía un campo electromagnético impulsado por fotones. Hubiéramos llegado, entonces, cerca de Alfa Centauri A, la estrella más cercana a la nuestra, en sólo cuatro años y unos meses de nuestro tiempo terrícola, y, tal vez, habríamos comprobado que posee un sistema planetario que tiene que ser mucho mayor que el nuestro porque comprende un sistema binario, o sea de dos estrellas, que tienen que irradiar mucha mayor energía que nuestra única estrella, el sol--, ya que la formación de las estrellas y los planetas tiene que haber seguido los mismos principios físicos de nuestro sistema solar porque las cuatro grandes fuerzas de la Naturaleza –gravedad, electromagnetismo, fuerza física fuerte y fuerza física débil-- son las mismas en todo el universo.

Con una cultura científica superior que se hubiera extendido de la Grecia y la Magna Grecia al resto del mundo antiguo, y hubiese llegado enseguida a Palestina, Jesús de Nazaret no pudo haber dicho las cosas tan asombrosas que dijo, porque el primero que le hubiera oído decir que su papá creó el universo, o sea las, al menos, cien mil millones de galaxias, cada una con, al menos, cien mil millones de estrellas y cada estrella con un probable sistema planetario y cada planeta con un posible sistema de satélites, y que todo eso lo logró hacer desde el lunes al amanecer hasta el sábado por la nochecita, lo hubiese denunciado a las autoridades médicas de Jerusalén y lo hubieran internado en un manicomio. Habría sido muy lamentable porque, más allá de las metáforas religiosas, Jesús fue el predicador moral más noble y heroico que dio la humanidad.

Si las enseñanzas de Tales y Anaximandro y Anaxímenes y Pitágoras y Empédocles y, sobre todo, de Leucipo y Demócrito, y de otros filósofos que hubiesen seguido los principios de la Escuela Atomista, se hubieran ido ampliando durante varios siglos, un Copérnico que no se habría llamado Copérnico y que hubiese nacido hace, por ejemplo, 2,250 años, no en Torun sino en Micenas, habría planteado la teoría heliocéntrica; y otro que no se hubiese llamado Lippershey y que hubiera nacido en Megara, no en Wesel, habría inventado el telescopio; y aun otro, oriundo de Tebas no de Pisa, que no se hubiera llamado Galileo, habría descubierto, unos años después, las fases de Venus y las lunas de Júpiter, y un siglo más tarde otro griego que habría nacido en Corinto no en Lincolnshire, y no se hubiese llamado Newton, habría descubierto la ley de la gravedad y así, por varios siglos, muchos otros, aunque hubiesen tenido que vivir en Alejandría o en su propia patria bajo la ocupación romana, habrían descubierto muchas otras cosas, hasta llegar al inmenso telescopio por el que Hubble descubrió que las galaxias se alejan unas de otras y con mayor rapidez aquéllas que están más lejos de nosotros, y hasta otro griego que hubiese nacido en Atenas, no en Oxford, y que no se hubiese llamado Hawking ni hubiera tenido que vivir en una silla de ruedas ni hablar mediante un comunicador electrónico, habría escrito libros famosos sobre el origen del tiempo.
Hubiera habido otro portavoz de las ciencias que habría nacido en Argos, no en Nola, y que no se hubiese llamado Giordano Bruno ni hubiese muerto en la hoguera por defender la verdad.

Si la filosofía hubiera seguido teniendo como centro a la Física, el ser humano no habría tenido necesidad de inventar ninguna religión y hubiese rechazado las que ya existían. La verdad habría reinado siempre en el mundo, no la mentira.

De haber sido así, la Santa Biblia, esa excelente comedia que, de haber sido escrita en serio, habría sido una terrible ofensa a la inteligencia humana, y no a la de los adultos sino hasta la de los niños, habría pasado a la historia como un libro de cuentos infantiles para menores de siete años.

¿Es contradicción o coincidencia que en todas las habitaciones de las decenas de miles de hoteles y moteles que hay en las ciudades y a orillas de todas las carreteras de Estados Unidos haya una Biblia, encima de la mesita de noche, junto al teléfono? Debe ser coincidencia porque lo contradictorio sería que tuviesen el Megas Diakosmos de Leucipo.

3-. Los átomos y el infinito
Los filósofos naturalistas rechazaron la vieja religión politeísta de Grecia que conocemos como mitología y trataron de darle una respuesta racional, científica, a las grandes dudas de la Naturaleza que después no se pudieron comprobar porque la filosofía tomó otros rumbos con Sócrates y porque carecían de los adelantos que sólo comenzaron a existir muchos siglos después, con Copérnico; aunque cuatro siglos antes ya el gran Averroes trató de actualizar, en la Córdoba andaluza y moruna, entonces la ciudad más culta del mundo, las ideas científicas de Aristóteles que se basaban en las ciencias de la tierra y de la vida orgánica, no en la contemplación y estudio del universo y el principio del Todo --el arké--, como habían hecho los presocráticos.

¿De dónde viene todo lo que existe, de qué sustancia ha sido creado, cómo se entiende la increíble pluralidad de la Naturaleza, cómo puede ser todo eso explicado en términos matemáticos; cual es, en fin, la esencia y el principio de las cosas? Esa era la idea fija, la monomanía de los filósofos naturalistas--.

Tales había dicho que era el agua; Anaximandro, una sustancia ilimitada a la que llamó “apeiron”; Anaxímenes, el aire; Empédocles, los cuatro elementos –agua, aire, fuego y tierra- y la eterna lucha de los opuestos; Heráclito, el fuego y el incesante devenir, y así otros trataron de darle una respuesta al origen de la Naturaleza.

Pero no fue hasta Leucipo y la Escuela Atomista que la filosofía natural tomó su curso superior, echando las bases teóricas de lo que hoy la ciencia acepta como el arké que tanto buscaron aquellos filósofos: la materia, el átomo.

La idea esencial de Leucipo fue la de afirmar que la Naturaleza está formada por átomos indivisibles e imperecederos que, al actuar entre sí, crean todo lo que existe. Este asombroso descubrimiento, que él sólo hizo, por supuesto, en teoría, no se pudo comprobar hasta el Siglo XX de nuestra era.

No fue Leucipo, sin embargo, quien realizó las mayores investigaciones teóricas sobre el origen y evolución de los átomos, sino su aventajado alumno, Demócrito de Abdera, quien llegó a ser mucho más famoso que él. A veces cuesta trabajo distinguir entre lo que dijo Leucipo y lo que dijo Demócrito que había dicho su maestro, porque las dos obras principales de aquél –Megas Diakosmos –El Gran Orden del Universo-- y Peri Nou –Sobre la Mente-- desaparecieron, así como las setenta obras de Demócrito, pero mucho de lo que éste escribió se supo a través de Epicuro.
(No se puede hablar de Demócrito, el filósofo más genial de la Antigüedad, en tan sólo unos párrafos, por lo que dedicaré otro artículo a su estupenda obra)

4-. Materialismo científico, materialismo histórico y socialismo científico
No debemos confundir el materialismo científico de los filósofos naturalistas, defendido por muchos otros filósofos de ayer y hoy, con el materialismo histórico que Carlos Marx definió, con gran claridad, en su “Crítica a la Economía Política”, cuando dijo:
–“El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política, a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general”.

Por su parte, Federico Engels creó el término “socialismo científico” para diferenciar al socialismo marxista, basado en el materialismo histórico, de los otros socialismos que no se apoyaban en el mismo principio de filosofía política.

El materialismo científico no tiene nada que ver con la economía ni la política porque se basa en que el origen físico y la evolución del universo, y el nacimiento y desarrollo posterior de la vida orgánica en este planeta --y posiblemente en otros muchos millones de planetas de distintos sistemas estelares--, es un fenómeno material en el que no ha intervenido nada que esté fuera de la Física porque, en rigor, no existe nada fuera de la materia ya que el pensamiento, las ideas, los sentimientos, la voluntad y todo lo que aparenta estar fuera de la Física, no lo está porque depende de un proceso estrictamente químico, o sea físico, que se produce en el cerebro. No existen el espíritu, el alma, el “más allá”, la reencarnación, la “vida eterna” “la divinidad”, “los milagros”, la “Creación” el “pecado”, la “salvación”, el “infierno” ni ninguna otra de esas supremas tonterías.

5-. El origen de las estrellas y los planetas de acuerdo a Leucipo
Veamos, entonces, lo que dijo Leucipo sobre el origen de las estrellas y los planetas, entendiéndose que, al plantearlo de esta forma, se refería también, indirectamente, al origen del universo, o sea al comienzo del tiempo, lo que hoy conocemos como Gran Estallido.
Esto es lo que dijo Diógenes Laercio, en su “Vida de los filósofos más ilustres”, que había dicho Leucipo cinco siglos antes (las notas son mías):
--Que todas las cosas son infinitas y se transmutan entre sí. Los mundos se originan de los cuerpos que caen en el vacuo (Nota: el espacio) y se complican mutuamente. 

De su movimiento al tenor de su magnitud se produce la naturaleza de los astros.
--Unas partes del universo están llenas y otras vaciás. Los elementos o principios y los mundos procedidos de ellos son infinitos y vienen a resolverse en aquéllos. Estos mundos se originan así: separados del infinito muchos cuerpos de todas figuras son llevados por el gran vacío y congregados en uno, forman un turbillón (Nota: esto puede identificarse con lo que hoy llamamos “nube de polvo y gas”), según el cual, chocando con los otros y girando de mil maneras, se van separando unos de otros, y se unen los semejantes a sus semejantes. 

 Equilibrándose y no pudiéndose ya mover por su multitud y peso, las partículas pequeñas corren al vacío externo, como vibradas o expelidas (Nota: no fue hasta el siglo pasado que se pudo conocer que en la formación de un nuevo sistema planetario alrededor de una estrella, después que se separa de la nube de polvo y gas, la materia que no se concreta en planetas y planetesimales es expulsada fuera del sistema planetario, como sucedió en el nuestro en lo que se le llama la “guerra gravitacional” que duró unos 700 millones de años y le dio calma y armonía al sistema solar); las restantes, quedando juntas y complicadas, discurren mutuamente unidas y forman, de figura esférica, la primera concreción o agregado (Nota: o sea los planetas) Esta concreción es separada de los demás por medio de una membrana que lo circuye y contiene dentro todos los cuerpos. Estos cuerpos ya unidos en masa, girando sobre la consistencia de su centro (Nota: movimiento de rotación de los planetas), se va formando otra tenue membrana circular compuesta de las partículas que topa su superficie al tenor de su giro (Nota: ¿la atmósfera?) De esta suerte, se forma la tierra, a saber, permaneciendo juntos los corpúsculos tendientes al centro. Este mismo cuerpo concreto se va aumentando como por membranas, formadas de los corpúsculos externos que allí concurren, pues en fuerza de su giro adquiere cuantos toca (Nota: forma original de plantear lo que muchos siglos después se le llamaría “Ley de la Gravedad)
--Complicados ya algunos de éstos, forman la concreción, la cual es al principio húmeda y lútea, luego secándose con el viento gira del todo e, inflamándose, produce la naturaleza de los astros (Nota: transformación de los planetas de su estado gaseoso original a su estado líquido y sólido)

6-. Los Profetas de la Verdad
La ciencia actual ha probado la verdad del atomismo. Ninguna otra escuela filosófica de la historia ha estado más cerca de la Física actual, a pesar de que se ha probado que los átomos son divisibles, pero aquellos filósofos no tenían los instrumentos para probarlo.

Al desarrollar una concepción mecanicista del universo, Leucipo echó las bases lejanas de lo que en el siglo pasado se llamó Gran Estallido o Big Bang.
Al plantear que las ideas y el alma dependen del movimiento de los átomos, entendiéndose éstos como células, echó también la base para el estudio de las neuronas y de la interacción de los dendrites y los axones en la formación del pensamiento, o sea de las ideas, exponiendo, en forma aún primitiva, la naturaleza del cerebro, y la formación de las ideas como un proceso exclusivamente químico que, como hemos dicho, no tiene que ver con la metafísica ni con nada que esté fuera de la materia.

Leucipo y Demócrito fueron los primeros grandes profetas de la humanidad. Ellos sí merecen que se les construya grandes templos, no llenos de imágenes ni velas ni oro ni marfil ni plata ni misterios, sino extensos edificios llenos de libros que divulguen la eterna verdad de las ciencias.

7-. La armonía de los opuestos
Al margen de todo lo que he dicho en este artículo sobre ciencia y religión, veo con todo respeto y comprensión el reforzamiento de las relaciones amistosas entre el Estado cubano y la Iglesia Católica, como se vio antier, miércoles 3, con la presencia del presidente Raúl Castro Ruz, y de altos prelados religiosos de Cuba y Estados Unidos, en la inauguración del Seminario San Carlos y San Ambrosio, al sureste de La Habana. Millones de cubanos profesan el catolicismo, así como otros millones creen en el materialismo científico y, por supuesto, en el materialismo histórico. Son posiciones respetables porque responden al sincero convencimiento de quienes creen en ellas. Tengo el mayor respeto por la Teología de la Liberación porque interpreta, adecuadamente, las grandes ideas morales del cristianismo primitivo.

Que cada cual crea en lo que estime conveniente, que la religión coexista con la ciencia y la ciencia, con la religión. La búsqueda de la verdad es respetable, aunque se haga no a través de la lógica sino de la fantasía